El líder norcoreano Kim Jong Un afirmó el jueves que Pyongyang podría mejorar sus relaciones con Washington si se respeta su estatus nuclear, al tiempo que endureció su postura frente a Seúl al calificarlo como el enemigo «más hostil» del país. Sus declaraciones se producen en medio de especulaciones sobre una posible reunión con el presidente estadounidense Donald Trump.
