Tras cuatro años del inicio de la invasión rusa a gran escala, Ucrania no solo es un frente militar activo en el corazón de Europa: es también el escenario de una de las crisis humanitarias más profundas del Viejo Continente en décadas. Las cifras de muertes y heridos, el colapso de infraestructura vital, la emigración forzada y la erosión de las condiciones básicas de supervivencia han reconfigurado la vida cotidiana de millones de personas, principalmente en la nación invadida, aunque también al otro lado de la frontera. Informe especial.
