Durante mucho tiempo asociado a clichés turísticos, el yodel, un ancestral canto alpino, que alterna la voz de pecho y la de cabeza, dejó de ser solo una curiosidad folclórica tras ser reconocido como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad en diciembre de 2025. Hoy, rompe fronteras: se fusiona con rock, pop e incluso rap, mientras las nuevas generaciones, desde Ginebra hasta los Alpes berneses, mezclan tradición y modernidad. Un reportaje de Jade Lévin para France 24.
