El organismo llamado a levantar la Franja de Gaza de los escombros, según el plan de paz de Donald Trump, se reunió por primera vez en Washington, pero lo hizo con la mira puesta en conflictos más allá del Medio Oriente y con muchas dudas todavía por despejar en el camino al objetivo principal. El presidente estadounidense dijo que los países que integran la llamada junta han aportado ya 7.000 millones de dólares para la reconstrucción, pero eso es apenas un 10% del costo estimado. La cita abrió críticas a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, por enviar una delegada.
