Los hospitales de Israel, calles y locales comerciales son escenario de huelgas y expresiones de rechazo hacia la violencia contra los palestinos ciudadanos israelíes, que alcanza cifras récord. En 2025, el crimen organizado acabó con la vida de 252 personas, crímenes que, según denuncian sus familiares y seres queridos, no son investigados por las autoridades con rigurosidad de forma deliberada.
