Un aplastante triunfo obtuvo la primera ministra japonesa Sanae Takaichi en las elecciones legislativas del 8 de febrero. Con este resultado, se prevé que la agenda conservadora y nacionalista de la denominada ‘Dama de hierro’ se podrá llevar a cabo sin obstáculos. El Partido Liberal Democrático (PLD) junto con su socio, el Partido de la Innovación de Japón (PIJ), obtuvo 352 de los 465 puestos de la Cámara Baja, un duro golpe para la oposición que sufrió vastas pérdidas. ¿Cómo quedan las fuerzas?, ¿cuáles son los desafíos inmediatos para la lideresa? Lo analizamos en Así es Asia.
