La abogada e influenciadora argentina Agostina Páez fue grabada en video profiriendo insultos racistas contra empleados de un bar en Río de Janeiro. En Brasil, este tipo de conductas constituye un delito grave, por lo que fue detenida y, aunque recuperó la libertad el mismo día, su causa sigue abierta y no se le permite salir del país. El caso vuelve a poner el foco en los 13.440 procesos pendientes de juicio por hechos similares que enfrenta actualmente el Poder Judicial brasileño.
