La primera ministra japonesa Sanae Takaichi consolidó su mandato con una victoria contundetne en su referendum particular: el Partido Liberal Democrático de Japón (PLD) obtuvo más de 340 escaños en la Cámara Baja y, junto al apoyo del partido Ishin, superó la mayoría de dos tercios. Este resultado le permite avanzar sin bloqueos en su agenda de rearme, recortes fiscales y reformas estructurales, reforzando su liderazgo en un momento decisivo para Japón.
