Japón irá a las urnas este domingo 8 de febrero para renovar la cámara más importante del Legislativo, después de que la primera ministra, Sanae Takaichi, disolviera en enero la Cámara Baja, con el fin de materializar su alta popularidad en más escaños para su partido. Takaichi, a quien las encuestas le otorgan una mayoría parlamentaria, busca mayor gobernabilidad para impulsar sus políticas derechistas de rearme, ajuste fiscal y control migratorio, a la sombra de crecientes tensiones con China.
