El franco chileno Camilo Castro, de 41 años, pasó casi cinco meses encarcelado en Venezuela. Instalado en Colombia desde hacía años, se trasladó a Paraguachón (La Guajira) en la frontera con Venezuela para renovar su visado en junio de 2025. Y ahí, al cruzar del lado venezolano, se perdió su pista. Dice que fue detenido de forma arbitraria, acusado falsamente de espionaje y terrorismo, incomunicado y torturado hasta su liberación el 15 de noviembre de 2025.
