La crisis energética se agudiza en La Habana: los apagones y las filas para recargar combustible superan las 10 horas, en un contexto marcado por el anuncio de Estados Unidos de imponer aranceles a los países que comercien petróleo con Cuba. Ante un posible agravamiento, la respuesta de los cubanos, lejos del caos, se mantiene dentro de una normalidad ya histórica: adaptación, humor y solidaridad. Entrega desde La Habana.
