La mayoría de la que goza Donald Trump en las dos cámaras del Congreso estará en juego en las elecciones intermedias del próximo noviembre, pero desde ya busca un cambio de reglas. El Partido Republicano presentó un proyecto de ley para reformar el sistema electoral, mientras el presidente aboga para que, contrario a lo que establece la Constitución, sea el Ejecutivo federal el que supervise los comicios. Los opositores a la iniciativa denuncian que miles de votantes podrían perder su derecho y advierten una violación a la autonomía de los estados.
