Mientras Israel enterró el cuerpo del último rehén liberado, la Franja de Gaza permanece bajo fuego y a la espera de la implementación de la segunda fase del acuerdo entre Israel y Hamás. Varios palestinos han muerto y los camiones con ayuda humanitaria entran al enclave a cuentagotas. Estados Unidos deberá enfrentar el desarme de Hamás, algo que el grupo rechazó durante mucho tiempo para la segunda fase del alto el fuego.
