En Puerto Príncipe, miles de personas duermen en campamentos improvisados por el miedo a la violencia de las pandillas. Se estima que las pandillas controlan el 90% la capital haitiana, lo que deja a miles de habitantes en una situación de vulnerabilidad. La ONG Médicos Sin Fronteras afirma que el número de casos de violencia sexual en su clínica en Haití se triplicó en los últimos cuatro años.
