La libertad de los agentes antiinmigración en Estados Unidos sigue encendiendo alarmas. Los agentes que abrieron fuego a quemarropa contra Alex Pretti fueron puestos en licencias administrativas y el agente que mató a Renée Good fue suspendido mientras se desarrolla la investigación. Desde el Congreso, los demócratas pidieron límites a los oficiales. Las patrullas de los agentes siguen en Minneapolis mientras continúan las redadas y continúa asustando a los residentes de la ciudad.
