El primer ministro australiano, Anthony Albanese, dijo este domingo que las familias de los soldados caídos se sentirían «heridas» por los comentarios «totalmente inaceptables» del presidente estadounidense Donald Trump, que restó importancia a los esfuerzos de las tropas no estadounidenses en Afganistán. Trump pareció retractarse parcialmente de sus declaraciones ante la creciente indignación de los aliados europeos y ahora también australianos.
