El Gobierno de Siria dio a las milicias comandadas por la minoría kurda una tregua de cuatro días, tras haber capturado porciones de territorio en el norte del país y forzado la retirada de las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS) a la provincia de Hasaka. El cese el fuego llega tras el retiro del apoyo estadounidense, que ahora tiene a Damasco como socio en la lucha contra el Estado Islámico.
