Este 17 de enero, el líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Jamenei, reconoció por primera vez que miles de personas han muerto en las últimas semanas a causa de las intensas protestas que, según grupos de derechos humanos, han sido brutalmente reprimidas por las autoridades. Jamenei responsabilizó al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, por las víctimas mortales. El mandatario republicano ha apoyado en múltiples ocasiones las manifestaciones.
