La represión del movimiento de protesta en Irán ha dejado al menos 3.090 muertos, entre ellos 2.885 manifestantes, según la ONG de derechos humanos HRANA, mientras el líder supremo, el ayatolá Ali Jamenei, llamó a las autoridades a “quebrar la espalda de los sediciosos” y acusó a Estados Unidos y al presidente Donald Trump de ser responsables de las víctimas.
