Un tribunal surcoreano ha condenado al expresidente Yoon Suk-Yeol a cinco años de prisión por obstrucción a la justicia, lo que supone la primera sentencia de una serie de ocho casos relacionados con él. Las acusaciones se derivan en parte de su controvertido intento de imponer la ley marcial en diciembre de 2024, que desencadenó la crisis política más importante del país desde los años 70 y 80.
