En medio de la ola de protestas en Irán, el presidente de la Corte Suprema iraní prometió juicios rápidos y ejecuciones de los manifestantes detenidos para mantener el estatus quo del país. La legislación vigente contempla que cualquier crimen contra la seguridad de la República islámica deben ser juzgados por los Tribunales Revolucionarios, una serie de cortes creadas en 1979 para juzgar a los funcionarios del sha.
