La península ibérica, que intenta recuperarse de los daños causados por la tormenta Leonardo, ahora enfrenta desastres por las lluvias torrenciales e inundaciones provocadas por la tormenta Marta. Con las carreteras llenas de agua, los militares distribuyen productos de primera necesidad en Portugal, mientras en España persisten las alertas por lluvia y se prevén pérdidas millonarias por el daño a los cultivos.
