Bolivia ha anunciado una dotación financiera de hasta 4.500 millones de dólares para el periodo 2026-2028, lo que supone el regreso del Banco Interamericano de Desarrollo tras una ausencia de 15 años durante el gobierno de izquierda. Casi la mitad de los fondos se desembolsarán este año para estabilizar sectores clave como la minería, la agroindustria y el turismo, mientras el país se enfrenta a una crisis económica marcada por una inflación del 20,4 % en 2025, la escasez de combustible y la falta de dólares. El Gobierno, liderado por Rodrigo Paz, está tratando de hacer frente a estos retos con una vuelta de tuerca a políticas centrales.
