Los ataques que Estados Unidos inició este sábado sobre Venezuela y que condujeron a la captura del presidente Nicolás Maduro despiertan la pregunta sobre su legalidad. La operación militar, que llega después de que la administración de Donald Trump impulsara desde septiembre casi una treintena de bombardeos en el Caribe y el Pacífico contra lo que denomina -sin presentar pruebas- «narcolanchas», no contó con aprobación del Congreso estadounidense y especialistas la definen como violatoria del derecho internacional. A pesar de los cuestionamientos, Washington promete «hacerse cargo» del gobierno venezolano.
