Por tercer día consecutivo, se registran manifestaciones en distintas ciudades de Irán, donde la ciudadanía expresa su malestar por la fuerte devaluación de la moneda nacional, que ha impulsado la inflación y la inestabilidad económica. La crisis derivó en la renuncia del director del Banco Central. Estudiantes universitarios se sumaron a las protestas iniciadas por comerciantes. El presidente Masoud Pezeshkian anunció ajustes al presupuesto ante una inflación que supera el 50%.
