En un cuarto de siglo, el gigante asiático pasó de ser la ‘fábrica del mundo’ a disputar la supremacía tecnológica, militar y económica global. Beijing apuesta por inversiones masivas en infraestructura, la iniciativa de la Franja y la Ruta, avances en IA y una modernización militar. Su ascenso responde a una estrategia que combina planificación estatal, apertura controlada y ambición geopolítica, en medio de preguntas y sombras por su huella ambiental y la cuestión de los Derechos Humanos. Informe especial de nuestra retrospectiva 2025.
