Los trabajadores del transporte público salieron a las calles para protestar contra el anuncio del presidente Rodrigo Paz de poner fin a los subsidios a los combustibles, una decisión que provocó un aumento de los precios de los alimentos y el transporte en el territorio boliviano. Los manifestantes, que consideran esta decisión una traición al pueblo, bloquearon carreteras y prendieron fuego a llantas, expresando así su frustración a pocos días de la Navidad.
