La séptima jornada de la escalada de la guerra en el Medio Oriente está marcada por una intensificación de los bombardeos sobre Teherán. Mientras el ejército israelí anuncia una fase «más avanzada» de la ofensiva, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, descartó por ahora el envío de tropas terrestres a Irán, calificando la medida como una «pérdida de tiempo» dado el debilitamiento de las capacidades militares y navales iraníes, aunque reafirmó que su objetivo sigue siendo desmantelar la actual estructura de liderazgo en ese país.
