Desde inicios de 2025, las fuerzas armadas israelíes han ampliado su control en zonas de Cisjordania ocupada con la excusa de una macro operación para erradicar grupos armados palestinos. Los refugiados del campo de Nur Shams se vieron obligados a recoger sus pocas pertenencias antes de que 25 edificios residenciales fueran demolidos.
