La natalidad global atraviesa una caída histórica que inquieta a gobiernos y organismos internacionales: la fecundidad mundial pasó de cinco hijos por mujer en 1950 a 2,2 en 2025. Aunque esta crisis suele atribuirse a un menor deseo de tener hijos, el Fondo de Población de la ONU señala que el verdadero problema radica en las barreras económicas y sociales que impiden a millones de personas formar las familias que desean.
