El primer ministro australiano, Anthony Albanese, declaró que Sajid Akram y su hijo Naveed parecían estar impulsados por la «ideología del Estado Islámico» cuando abrieron fuego contra un festival judío en la playa de Bondi, en Sídney. Uno de los dos atacantes estaba bajo investigación de las autoridades desde 2019, sospechoso de estar vinculado a dos miembros del Estado Islámico, pero aseguran que para esa época no representaba una amenaza.
