El lugar donde se cuenta, voto a voto, quien será el siguiente presidente de Honduras fue asediado por manifestantes del partido oficialista Libre el lunes, que protestan por un supuesto «golpe electoral», en palabras de la presidenta Xiomara Castro. La Policía, que desalojó por la fuerza la concentración, ha reforzado el blindaje de la sede, a las puertas del conteo final. El operativo dejó al menos ocho personas heridas, según informaron las autoridades locales este martes 16 de diciembre.
