Un cargamento de gas natural licuado (GNL) procedente de la planta rusa de Portovaya fue entregado en la terminal de Beihai, en China, el 8 de diciembre. Se trata de la primera entrega desde que la instalación fue sancionada por EE. UU. en enero de 2025. Esta maniobra evidencia los vínculos energéticos entre China y Rusia, en un momento en que Moscú busca aumentar sus exportaciones de GNL y asegurar ingresos para financiar su guerra en Ucrania.
