El Senado mexicano aprobó con 76 votos a favor y 35 abstenciones la Ley de impuestos generales de importación y exportación, que fija aranceles de entre 5% y 50% a más de mil productos chinos y asiáticos sin tratados comerciales. Sectores como textil, aluminio y plásticos serán los más afectados desde el 1 de enero de 2026. China respondió pidiendo a México corregir su rumbo y proteger la relación económica bilateral.
