Es la tercera orden de un juez que levanta el secreto de sumario sobre los documentos y archivos del financista y agresor sexual, Jeffrey Epstein, después de que el Congreso de EE. UU. aprobara casi por unanimidad la denominada Ley para la Transparencia sobre los Expedientes del hombre que murió en prisión, la cual ordena al Departamento de Justicia hacer públicos todos los documentos recuperados por el FBI desde 2008.
