La irrupción de un pequeño competidor chino, relativamente desconocido y sin enormes recursos, amenaza con destruir a los gigantes estadounidenses. DeepSeek, un chatbot que apuesta por el código abierto como un modelo de inteligencia artificial de bajo costo, eficiente, con un uso menor de energía y sin grandes gastos en semiconductores, desplomó las acciones de la líder en chips Nvidia en un 17% y llevándola a perder más de 600.000 millones de dólares en capitalización.
