La crisis política en Ucrania se agudizó cuando el Parlamento votó a favor de destituir a los ministros de Energía y Justicia tras un escándalo de corrupción que involucra a la empresa nuclear estatal Energoatom. Las acusaciones sugieren que se pagaron 100 millones de dólares en sobornos a funcionarios durante la presidencia de Volodímir Zelenski, y las acusaciones apuntan a su antiguo colaborador Timur Mindich y al exministro de Energía, German Galushchenko.
