Las tensiones aumentan entre Varsovia y Moscú a medida que Polonia anuncia el despliegue de la operación especial “Horizonte”, en la que participan hasta 10.000 soldados. El operativo tiene como objetivo proteger la infraestructura crítica, contrarrestar el sabotaje y aumentar la seguridad ciudadana. Esto se produce después de que Polonia cerrara el último consulado ruso en el país, citando preocupaciones por el presunto sabotaje ruso a una línea ferroviaria clave utilizada para transportar mercancías y armas a Ucrania.
