Un día se toma selfis con los amigos de su hijo adolescente, otro día recuerda su primer trabajo como jornalera cortando frutas y al siguiente subraya las reivindicaciones que la clase obrera logró bajo su gestión como ministra del Trabajo. Jeannette Jara apela a la calidez y la cercanía de madre y mujer humilde para hacer más potable el mensaje combativo que la posicionó como la primera candidata presidencial abiertamente comunista de Chile.
