Las Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR) dejaron la puerta abierta al cese de hostilidades en Sudán, una propuesta que según los paramilitares viene de un grupo de países conformado por Estados Unidos, Egipto, Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita. El anuncio se produce menos de dos semanas después de que las FAR tomaran el control de la ciudad de Al-Fashir, azotada por la hambruna, consolidando así su control sobre la vasta región occidental de Darfur.
