El gigante cementero francés Lafarge, hoy parte del grupo suizo Holcim, afronta en París un juicio histórico por presunto financiamiento del terrorismo. Entre 2013 y 2014, habría pagado a ISIS y al Frente al-Nusra para mantener su actividad en Siria. Ocho exdirectivos, incluido el exdirector general, niegan los cargos y alegan que se trataba de “impuestos revolucionarios”. También afirman que el gobierno francés conocía las operaciones y usó la información obtenida. Informa nuestra periodista, Erika Olavarría.
