Con más de 220 millones de habitantes, Nigeria es un país profundamente diverso. Aunque los enfrentamientos entre comunidades cristianas y musulmanas son reales, no responden únicamente a motivos religiosos. El conflicto tiene raíces socioeconómicas: ganaderos musulmanes del norte y agricultores cristianos del sur se encuentran en el centro del país, donde sus modos de vida chocan. Recientemente, el presidente estadounidense Donald Trump anunció la suspensión de ayudas a este país. Antumi Toasijé, experto en historia de África, analiza el hecho en France 24.
