Miles de ciudadanos salieron a las calles de Rabat para celebrar lo que calificaron como una “victoria para la justicia”. La alegría se desató tras la decisión del Consejo de Seguridad de la ONU de aprobar una resolución que respalda el plan de autonomía propuesto por Marruecos como base para resolver el conflicto del Sahara Occidental. Este territorio, rico en minerales, está mayormente controlado por Marruecos, pero ha sido reclamado durante décadas por el Frente Polisario, con apoyo de Argelia.
