Este viernes 31 de octubre, cuatro personas murieron, entre ellas una niña de siete años, como consecuencia de nuevos bombardeos rusos contra objetivos de la red energética de Ucrania, que según el Gobierno de Kiev persiguen crear una “crisis humanitaria”. Drones ucranianos también han causado daños en instalaciones eléctricas rusas en las últimas horas. Entretanto, un jefe de los servicios de inteligencia ucranianos reveló que en 2023 su país logró desactivar un misil Oreshnik, que Vladimir Putin ha calificado como indetectable.
