Durante la pandemia de COVID-19, cuando los eventos de Halloween fueron cancelados, nació una idea escalofriante y creativa: lavaderos de autos invadidos por zombies. Lo que comenzó como una alternativa segura se convirtió en una tradición que sigue creciendo. En Estados Unidos, los fanáticos del terror compiten cada año con decoraciones cada vez más elaboradas para asustar a sus vecinos. Algunos se inspiran en temáticas específicas o recrean escenas de películas de horror famosas.
