La tensión en Río de Janeiro sigue alta tras una operación policial en las favelas que dejó más de 100 muertos. El operativo contra el grupo criminal Comando Vermelho desató críticas por el uso excesivo de la fuerza y la falta de inteligencia previa. Mientras ministros del Gobierno de Lula visitaron la zona, gobernadores de derecha defendieron la acción. La ONU pidió una investigación independiente y Paraguay evalúa declarar al Comando Vermelho organización terrorista.
