Las clases en Mali se suspenderán en todo el territorio nacional hasta el 9 de noviembre de 2025. Esta medida responde a las interrupciones en el suministro de combustible, que afectan gravemente la movilidad del personal educativo. Este problema logístico es solo una manifestación más de la creciente insurgencia en la región del Sahel, donde grupos afiliados a Al Qaeda, como JNIM, y el autodenominado Estado Islámico, operan en más de un millón de kilómetros cuadrados. La violencia en la zona continúa en aumento, generando impactos directos en la vida civil y en los servicios esenciales como la educación.
