Agencias de la ONU alertan sobre las graves consecuencias de los recortes en la financiación por parte de países como EE.UU. y señalan que ya no hay alimentos suficientes para entregar en los campamentos de refugiados. Las porciones de alimento y medicamentos es menor y familias desplazadas deben servir menos para alcanzar las tres comidas diarias. Unicef alerta que en Cox’s Bazar (Bangladesh), el campo de refugiados más grande del mundo, un 11% de los niños sufre desnutrición aguda.
