Se cumplen dos semanas desde la entrada en vigor del alto el fuego en Gaza, un acuerdo frágil marcado por acusaciones de violaciones cruzadas entre Israel y Hamás. El ejército israelí ha asesinado a casi un centenar de palestinos y herido a decenas, mientras la ayuda humanitaria sigue siendo insuficiente, la mayoría de los desplazados continúa sin poder regresar a sus hogares y no hay claridad sobre las fases siguientes del acuerdo.
