Tras la reunión del Consejo de Ministros celebrada el domingo, se aprobaron proyectos de ley que intentan responder a la juventud marroquí que se ha sumado al movimiento de protesta de la Generación Z 212. Entre las inversiones masivas previstas en salud y educación y el fomento del compromiso político, ¿será suficiente este plan para apaciguar a una generación que busca justicia y reconocimiento?
